A todos nos beneficia informarnos sobre el tema del ahorro de energía, en particular si has llegado a ver tu recibo de luz y notado que ahora te encuentras dentro de la tarifa DAC.
Ahorrar energía no se trata solamente de cuidar cuánta se gasta, sino también de estar consciente de la historia detrás de un simple objeto y el gasto que implica para otros.
Es más fácil ver esto reflejado en un ejemplo práctico. Por ejemplo, cuando compras comida, puedes tener en cuenta el material en el que viene envuelta. Si el material es pesado, quizás el camión que transportó dicho producto tuvo una carga más pesada, causando que necesitara más energía y que gastara más gasolina para hacer su recorrido. Por lo tanto, comprar y promover la venta de alimentos envueltos en materiales ligeros puede ayudar al ambiente.
En la red hay una gran variedad de consejos para ahorrar energía realizando ciertos cambios en nuestras rutinas (algunos más sencillos y baratos que otros). A continuación, te compartimos algunos:
Esto no sólo beneficia al ambiente, sino que también puede ayudarle a tu bolsillo a evitar costosas facturas eléctricas (en particular si te encuentras en la tarifa DAC), aunque sea un poco.
Quizás parezca costoso hacer algunos cambios, especialmente el reemplazo de aparatos viejos, pero a la larga el precio de la energía que has ahorrado con estos cambios recompensará lo invertido. Sin mencionar que tus aparatos serán más eficientes y ya no tendrás que lidiar con esa lavadora problemática que no coopera para lavar la ropa.